¿QUÉ HACEMOS?
Nos dedicamos al desarrollo personal: acompañamos a personas y empresas a superar sus limitaciones y bloqueos para que consigan objetivos específicos; ya sean emocionales, relacionales o prácticos (pincha aquí para ver algunos ejemplos).
¿En qué consiste un proceso de coaching?

Un proceso de coaching consiste en una relación de colaboración entre un coach y un cliente (que puede ser una única persona, un equipo de trabajo o un grupo heterogéneo), con el objetivo de ayudarle a alcanzar sus metas, maximizar su potencial y lograr un cambio personal y/o profesional. El coach brinda apoyo, orientación y herramientas a través de sesiones estructuradas y preguntas poderosas.

¿Cómo funciona un proceso de coaching?

Durante un proceso de coaching, el coach trabaja en estrecha colaboración con el coachee para que este identifique sus objetivos y desafíos, explore sus fortalezas (los talentos “ocultos” que a veces nos olvidamos de tener), áreas de mejora y desarrolle así un plan de acción efectivo.

El proceso de coaching implica establecer metas claras y medibles, realizar un seguimiento del progreso, proporcionar retroalimentación constructiva y mantener la motivación del cliente a lo largo del camino. A través de diversas técnicas (escucha activa, preguntas poderosas, SMART, visualizaciones, PNL, Inteligencia Emocional, Mindfulness, Coaching Sistémico, etc..) el coach ayuda al cliente a desbloquear su potencial, a ampliar su visión y a tomar medidas concretas para lograr los resultados deseados.

Es importante destacar que el proceso de coaching es personalizado (y en TRIFFERENCE lo es aún más), confidencial, y se adapta al 100% a las necesidades individuales de cada cliente. El objetivo principal es impulsar el crecimiento, el aprendizaje y la autorreflexión, promoviendo así su desarrollo personal y/o profesional.*IMPORTANTE: Hay situaciones donde el límite entre coaching y psicología puede no ser claro. De hecho, el coaching bebe – entre otras disciplinas – también de la psicología. Pero ATENCIÓN: un coach no es un psicólogo, no tiene las mismas habilitaciones. Comparten algunas herramientas, pero por ética profesional, un coach no debe trabajar con personas que estén pasando por depresión o que sufran de algún trastorno. En estos casos, gracias al enfoque sistémico, el servicio lo proporcionará otra figura de nuestro equipo Triferente: un psicoterapeuta. Una razón más que nos distingue: garantizamos ética, claridad y transparencia.